Administrar una web

En la actualidad existe una infinita cantidad de páginas web, que representan negocios, empresas, personas, objetos o simplemente cualquier cosa.

Una buena página web puede representar ingresos millonarios para su propietario, otras en cambio, no representan nada.

No es casualidad que, en un negocio tan competitivo, todo dependa de quien administra dicha página web. Y no es cuestión de diseño o contenido solamente, la mayoría de las páginas web fracasan por temas relacionados al proveedor de alojamiento o de como se gestione ese alojamiento.

Y allí empieza la gran confusión de los emprendedores que intentan iniciar un negocio en internet. No saber diagnosticar el origen del bajo rendimiento de su página, puede lleva a tomar malas desiciones, desiciones que, incluso arruinan la imagen de un dominio por muchos años.

Uno de los casos más comunes que se escuchan de los clientes, es que empiezan por contactar una compañía de hospedaje web, y contratan un dominio y servidor, antes incluso de tener clara la idea para su sitio. No es casualidad, las compañías de hospedaje así lo promueven en sus comerciales de TV, Radio e internet. Le hacen creer al comprador que con un par de clicks todo está listo. Este camino solo conduce a la decepción.

Las páginas web están compuestas por un sinfín de elementos:

  • Protocolos, sea http:// o https://
  • Servidores de contenido como Apache, Nginx, NodeJS, etc.
  • Lenguajes de programación, complejos o no tanto.
  • Bases de datos con el contenido a mostrar.
  • Servidores y FireWalls para protegerse de los malintencionados.

Mantener todo esto funcionando en armonía es complejo y normalmente es responsabilidad de un diseñador o un comunicador que, evidentemente, como máximo harán que su página web sea interesante.

Y no crea que esto se quedará allí, si su idea es buena, alguien se la copiará y le competirá. Si sus armas son solo empeño y creatividad, esa batalla estará perdida.

Por eso debe tener en su equipo un programador que le optimize la página web y un especialista en marketing digital para que la ponga en el mapa.

Las páginas web viven de crear experiencias de usuario.

Si esta experiencia no es satisfactoria, por el motivo que sea, los usuarios se van a otra página.

Todo dependerá de una planificación adecuada y meticulosa, que la página sea rápida y ágil, que el contenido sea claro y relevante y lo más importante: que los usuarios interesados lo encuentren.